Area de Culturas, Migración y Cooperación Internacional
del Foro humanista Europeo
COMUNICADO DE PRENSA – agosto 2007
El nuevo gobierno francés ha creado el ministerio «de la inmigración, de la integración, de la identidad nacional y del codesarrollo ».
¡Reunir las palabras inmigración, integración e identidad nacional deja suponer que la nación esta amenazada o contaminada por la (in)migración!
¿Los (in)migrados, de cualquier parte que vengan, no han contribuido en nuestra historia a la construcción de una Francia con valores positivos de apertura, tolerancia y derechos humanos? ¡Esa sería una mirada bien restrictiva!
La historia nos muestra que cuando los gobiernos, en momentos poco brillantes de un pasado no tan antiguo, recurren a esta idea de identidad nacional las consecuencias fueron desconfianza, racismo, odio, delación y muerte.
Este ministerio acaba de darse el objetivo de hacer pasar la (in)migración económica al 50% del flujo total de las entradas en Francia. Es necesario saber que la mayoría de los extranjeros no europeos actualmente acogidos en Francia lo son por motivos familiares: matrimonio, reagrupación familiar o para reunirse con un hijo ya instalado. Ellos representan el 50% del flujo. ¡El objetivo del jefe del Estado consiste claramente en frenar esta (in)migración familiar!
¡Por tanto el derecho a vivir en familia es uno de los derechos humanos que debería ser inalienable!
¡Cesemos la paranoia! Algunos creen a una "invasión", pero el número total de (in)migrados es constante en el tiempo, este número oscila en torno a 170.000 personas, de las cuales 135.000 vienen de fuera de la Unión Europea. Estas personas trabajan incluso sin papeles, lo que prueba su lugar y su "utilidad" en el funcionamiento de la economía.
Es tiempo que los dirigentes europeos admitan que no es posible hacer fronteras impermeables:
- 1.000.000 de personas sin papeles se instalan cada año en Europa.
- Miles se ahogan intentando llegar, empujados por la energía de la desesperación.
¡Cuando tendremos un gobierno que cuestione la política de Francia, en particular en África, este "codesarrollo" que en realidad solo sirve para mantener la miseria, el analfabetismo y la ausencia de democracia!
En vez de cuestionar el modelo social y económico, que está a la raíz de la (in)migración, Europa intenta "controlar" los flujos, pero carece de intenciones políticas que pueden invertir el proceso de desigualdad internacional creciente. La verdad es que el sistema neoliberal es un fracaso como lo muestran las desigualdades crecientes entre países del norte y del sur, pero también la precaridad sufrida por una gran parte de la población de los países llamados "ricos". "El enemigo" interior se encuentra rápidamente: aquél que no tiene la misma cultura, la misma religión, etc. Ha llegado la hora de dejar de observar el mundo desde una concepción napoleónica: extranjero = peligro.
Existen dos miradas sobre los flujos migratorios, una que ve las contribuciones preciosas a los países que acogen, que no son solamente económicas, sino también culturales, sociales y académicas.
¡Durante este tiempo hasta siguen haciéndonos pagar las devoluciones en charter, el control de las fronteras y la burocracia cada vez más costosa!
Nosotros exigimos:
- la libre circulación de personas, cada ser humano tiene el derecho a vivir donde quiere.
- el respeto del derecho a vivir en familia.
- un cambio profundo del funcionamiento de la cooperación internacional.
Afirmamos que el respeto de la diversidad personal y cultural es un valor moral que debe justificar los actos de un gobierno.
Invitamos a todas las personas y asociaciones sensibles a este tema, con sus propias experiencias y necesidades, a intercambiar y crear ámbitos de intercambio para construir concretamente el futuro, invitamos al próximo Foro humanista europeo en Italia (Milán), en abril del 2008.
Aspiramos a una futura Nación Humana Universal que permitirá integrar las diferencias entre las culturas y darles un nuevo significado comprendiendo que el progreso de unos pocos termina en progreso de nadie.